Lo que no se ve

El Central Park fue locación de más de 200 películas. Entre las escenas más emblemáticas se encuentra el baile de Ginger Rogers y Fred Astaire en Shall We Dance y la caminata melancólica de Fred Astaire en The Manchurian Candidate. Mirar antes o después de la visita al Central Park películas como Love Story, Hannah and Her Sisters, Top Hat, The Prince of Central Park, Alfie y aquella que lleva el nombre del parque, es una oportunidad para conocer el pasado del Central Park y el lugar que ocupa en el imaginario colectivo. Por último, recordamos que Woody Allen usó al parque como set de filmación en 12 de sus 36 películas, entre ellas: Manhattan Murder Mystery, Mighty Aphrodite, Everyone Says I Love You y Descontructing Harry. Si eres un cinéfilo de pura cepa, contrata un Tour por las localizaciones de películas del Central Park.
El Central Park también es escenario para la invención literaria. Desde Breakfast at Tiffany’s de Truman Capote hasta innumerables novelas contemporáneas que pueden ser descubiertas en las estanterías de las librerías Barnes & Noble.
El misterio del “Central Park Serial Killer” parece haberse desentrañado, según el libro de una de sus víctimas de violación, Trisha Meili, titulado “I am the Central Park Jogger: A Story of Hope and Possibility”. Todo apunta a que Matias Reyes es el nombre del asesino serial que atacaba a sus víctimas en las inmediaciones del Reservoir mientras hacían jogging.