La Estatua de la Libertad

Diseñada por el francés Frédéric-August Bartholdi, la estatua de la libertad es todo un icono de Nueva York hoy día. Inicialmente fue pensada para ser construida en Egipto, pero la propuesta fue rechazada.
Tras la guerra civil en Estados Unidos, el país estaba en reconstrucción, fue durante esta época cuando el escultor fue contratado para crear una estatua que marcaría el centenario de la independencia estadounidense en 1876, año en que se terminó su diseño.
Debido a la situación del país, la construcción fue un proceso lento, el pedestal era responsabilidad del estado, por lo que debido a la falta de fondos sufrió varios retrasos. Incluso se inició una campaña para recaudar fondos a través de pequeñas donaciones iniciada por el periodista Joseph Pulitzer, que consiguió recaudar 100.000$. Finalmente la estatua llegó a nueva york a mediados del año 1885, pero no se inauguraría hasta mayo de 1886.

Con una altura de 46 metros, la estatua lleva en su interior un esqueleto que hace que se sostenga firmemente, al cual va unida una piel formada por hojas de cobre, mismo material que el de la estructura interna. En su interior cuenta con un museo que documenta todo el proceso y el significado de esta enorme icono.